Inicio del video
“Hoy quiero enviar una palabra de condolencia, fuerza y fe a todas las familias afectadas en Venezuela.”
Ante la tragedia que atraviesan muchas familias venezolanas, VIDA PLENA GLOBAL abre este espacio para acompañar con respeto, oración, esperanza y sentido de comunidad.
En medio del dolor, la fe también puede convertirse en abrazo, consuelo y fuerza para levantarse paso a paso.
Hoy nos unimos al dolor de cada familia que ha sido afectada por esta tragedia. No hay palabras suficientes para borrar una pérdida, calmar una angustia o responder todas las preguntas que nacen en medio del dolor.
Pero sí podemos decir algo con humildad y fe: no están solos. Como comunidad, levantamos una palabra de condolencia, oración y esperanza por Venezuela, por quienes han perdido seres queridos, por quienes están heridos, por quienes sienten miedo y por quienes hoy necesitan fuerza para seguir respirando, esperando y avanzando.
Dios está cerca del quebrantado de corazón. Y aun cuando el suelo tiembla, cuando la vida cambia en segundos y cuando parece que todo se derrumba, todavía puede haber una mano extendida, una voz de ánimo y una luz para dar el siguiente paso.
Desde VIDA PLENA GLOBAL abrazamos a Venezuela con respeto, fe y solidaridad. Oramos por consuelo, protección, provisión, restauración y por todas las personas que trabajan para ayudar, rescatar, cuidar y acompañar.
Venezuela, no estás sola. Todavía hay esperanza. Todavía hay propósito. Una vida plena también se reconstruye paso a paso, incluso después del dolor.
Con fe y solidaridad,
José Gregorio Reyes Benavides
VIDA PLENA GLOBAL
José puede grabar una cápsula vertical de 45 a 75 segundos basada en este texto para Instagram, WhatsApp y la web.
“Hoy quiero enviar una palabra de condolencia, fuerza y fe a todas las familias afectadas en Venezuela.”
“No hay palabras suficientes para borrar el dolor, pero sí podemos recordarles que no están solos.”
“Venezuela, todavía hay esperanza. Como comunidad, oramos contigo y caminamos contigo.”